Receso recesivo

En el momento en el que estoy escribiendo esto, me encuentro acostado en una cama preguntandome: ¿Por qué la gente necesita un receso? ¿Por qué descansar el fin de año? ¿Y si se descansa a mitad del mismo? La gente no debería cansarse de hacer lo que le gust... Ese es justo el problema. Si bien no somos máquinas, se supone que si hacemos lo que nos apasiona nunca debería de sentirse cansancio por el trabajo fruto de la pasión. Pero el trabajo no siempre tiene que ser agradable, mucho menos disfrutable. Envejecer es horrible y el que diga lo contrario te está mintiendo al igual que el que te diga que ama su trabajo, que si bien ha de haber afortunados que se ganan la vida haciendo lo que realmente aman hacer, somos más los que no nos inspira mucho el pensar en que pronto tendremos que volver a trabajar. El monstruo de las deudas no se va, aún si nos arropamos bien en la cama, y no se oculta solo en la oscuridad, aunque si puede hacer que nos corten la luz si lo ignoramos... La próxima semana volveré a trabajar, y con mi mediocre paga volveré a pagar el Internet para seguir escribiendo en este blog a modo de diario, que a veces satírico, a veces inspirador, o solamente presuntuoso, uso como desagüe para todas estas ideas que me inundan y que si bien a muchos no les importe, unos pocos se sentirán identificados, aunque sólo sea en el hecho de que yo sé escribir y ustedes leer. 

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